Antártida - Expediciones anárticas

Según la lista cronológica de los viajes al Antártico, inserta en el Antartic Manual, el primero que paso el paralelo 60 sur fue LeGentil de la Barbinais, que en el año 1716 llegó al 61 30' S.

En 1756, el barco mercante español León descubrió la Isla San Pedro (Según las crónicas, esta isla fue avistada ya en 1501 por Américo Vespucio y después en 1675 por De La Roche).

Algunos dicen que de todas las expediciones hechas al Antártico no hay ninguna que haya traído mayor número de observaciones científicas que la de Ross y que "si solamente se miran los descubrimientos de tierras, es Ross es el que ha llegado a la más alta latitud, que al sur de Australia descubrió un macizo continental coronado por el lado del mar de una continua cadena de enormes volcanes, que vio uno de ellos en el lejano sur en completa actividad, y finalmente, que él ha podido seguir la barrera de hielo por varios cientos de kilómetros.

En el año 1870, el Dr. Otto Nordensjkjöld presentó un proyecto de expedición a la Sociedad Geográfica de Estocolmo. Se compró un viejo ballenero, construido por el año 1870.

Nordensjkjöld aseguró el valioso concurso de Larsen, como comandante del barco, y de varios científicos, que más tarde con su constancia, contracción y habilidad en los trabajos, aseguraron el éxito de la expedición. El Antartic estaba equipado con los aparatos necesarios para toda clase de observaciones factibles en el mar y en una estación terrestre.

El programa de la expedición era penetrar por el costado de la tierra del costado de Graham, lo más al sur posible, y colocar una estación de invernada en algún lugar apropiado y lo más cerca que se pudiera del Polo.

En 1880 el Presidente Roca dio apoyó a una expedición austral, proyectada por el marino italiano Guillermo Bove, que se concretó a través del Instituto Geográfico Argentino.

El 29 de diciembre de 1894, el presidente de la Nación don Luis S. Peña subscribía una resolución autorizando a Neumayer para explorar el territorio situado al sur de la Patagonia y denominado de Grand (hoy Península Antártica), aunque prohibiendo cualquier tipo de explotación.

A fines del siglo pasado se inician una serie de estudios intensivos sobre la naturaleza del Antártico, recomendados por sucesivos Congresos Internacionales de Geográfia y que culminaron exitosamente en el 1958.

El 22 de febrero de 1904 la Argentina comenzó a ocupar tierras Antárticas al comprar la pequeña estación meteorológica del escocés doctor Bruce, en la Isla Laurie de Orcadas del Sur.

La ocupación Argentina es así la más antigua y permanente del continente Antártico. En 1950 el Observatorio de Orcadas pasó a jurisdicción de la Fuerza Aérea en 1952 a la del Ministerio de Marina, siendo operada como Destacamento Naval Orcadas (decreto nº 13.714 del 23 de diciembre de 1952), denominación que actualmente se mantiene.

La segunda estación meteorológica permanente en los mares australes también fue establecida por nuestro país en enero de 1905, en las proximidades de la Compañía Argentina de Pesca en Grytviken, Islas Georgias del Sur (Latitud 54º 16'S).

Antártida se convirtió en el centro de un esfuerzo internacional que se produjo en una intensiva exploración científica y geográfica.

El factor común de las expediciones fue el carácter limitado de los recursos que tenían disponibles antes de que los avances en la tecnología del transporte y las comunicaciones revolucionaran el trabajo de exploración.

Se efectuaban observaciones meteorológicas, estudios de magnetismo, trabajos de biología y reconocimiento geológicos en condiciones extremas.

Expediciones Antárticas

La historia de un continente comienza cuando llega el hombre y la presencia humana en la Antártida es muy reciente, para saber más acerca de la historia en el lugar más frío, extremo y profundo, vea los siguientes links:

Antártida se convirtió en el centro de un esfuerzo internacional que se tradujo en una intensiva exploración científica y geográfica.

El factor común de las expediciones fue el carácter limitado de los recursos que tenían disponibles antes de que los avances en la tecnología del transporte y las comunicaciones revolucionaran el trabajo de exploración.

Se efectuaban observaciones meteorológicas, estudios de magnetismo, trabajos de biología y reconocimientos geológicos en condiciones extremas.