Antártida - Legislación

Reseña acerca del Tratado Antártico

El Tratado Antártico es un instrumento jurídico internacional que fue firmado por doce países en Washington el 1° de diciembre de 1959 y entró en vigencia al ser ratificado por todos los gobiernos signatarios, el 23 de junio de 1961. Argentina lo ratificó por la Ley Nacional N° 15.802.

El área del Tratado Antártico corresponde a toda la región situada al Sur de los 60º de latitud sur, incluidas todas las barreras de hielo, pero nada en el citado Tratado perjudicará y afectará en modo alguno los derechos de cualquier Estado conforme al Derecho Internacional en lo relativo a la alta mar dentro de esa región. (Art. VI del Tratado Antártico).

Los países signatarios originales fueron: Argentina, Australia, Bélgica, Chile, los Estados Unidos de América, la República Francesa, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Japón, Noruega, Nueva Zelandia, la Unión de Africa del Sur y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

El Tratado Antártico reconoce dos categorías de miembros:

  • Miembros Consultivos: Estados participantes con voz y voto en las Reuniones Consultivas. Son los doce países signatarios originales a los que se le suman los Estados que cumplieron con los requisitos- realizar investigaciones en la Antártida o haber construido una base - y adquirieron el status de Partes Consultivas.
  • Miembros Adherentes: Estados que han adherido al Tratado es decir, aceptan y adhieren a los principios y objetivos, aunque no realizan actividad antártica por el momento.

Las principales disposiciones del Tratado Antártico son las siguientes:

  • Utilización del continente exclusivamente para fines pacíficos, se prohíbe el establecimiento de bases y fortificaciones militares, la realización de maniobras y el ensayo de armas. Libertad de investigación científica y cooperación internacional en la misma, en la forma más amplia posible, alentando al intercambio de información sobre proyectos de investigación; intercambio de personal científico; intercambio de observaciones y resultados. Se prohíben las explosiones nucleares y la eliminación de desechos radiactivos.
  • El Tratado establece que ninguna actividad que se lleve a cabo durante su vigencia, constituirá fundamento para hacer valer, apoyar o negar una reclamación de soberanía ni para crear nuevos derechos de soberanía en la región. Los Estados firmantes se comprometen a no hacer nuevas reclamaciones de soberanía territorial y a no ampliar las que se hicieron con anterioridad a su firma, mientras el Tratado esté en vigencia.
  • Se contempla un mecanismo de inspección, por el cual cualquier país firmante puede enviar observadores facultados para visitar las instalaciones de cualquier otra parte contratante, con el fin de asegurar la aplicación de las disposiciones del Tratado.
  • Las Partes se comprometen, además, a informar por adelantado sobre expediciones, estaciones ocupadas y personal o equipos militares introducidos en apoyo a las actividades científicas; a la vez que establece la realización periódica de reuniones de consulta entre los miembros - Reuniones Consultivas - que se celebran anualmente.

El Tratado es el núcleo de una cantidad de acuerdos conexos que, junto con las medidas adoptadas por la Reunión Consultiva del Tratado Antártico (RCTA) y por la Comisión para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA), son denominados Sistema del Tratado Antártico.

Los otros acuerdos que conforman el sistema son:

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Protocolo de Madrid

Protocolo al Tratado Antártico sobre Protección del Medio Ambiente, adoptado en Madrid en 1991. Es este un acuerdo que complementa al Tratado Antártico, no lo modifica ni enmienda; a la vez que tampoco afecta los derechos y obligaciones adquiridos por los otros instrumentos internacionales en vigor dentro del Sistema del Tratado Antártico.

Por el Protocolo se ha designado a la Antártida como: "Reserva natural dedicada a la paz y a la ciencia". Prohíbe expresamente cualquier tipo de actividad relacionada con los recursos minerales antárticos; esta prohibición se efectúa para los próximos cincuenta años.

El Protocolo cuenta con seis anexos, que se refieren específicamente a:

  • Evaluación de impacto sobre el medio ambiente
  • Conservación de la Flora y la Fauna antártica
  • Eliminación y tratamiento de residuos
  • Prevención de la contaminación marina
  • Sistema de Áreas Protegidas
  • Responsabilidad emanada de Emergencias Ambientales

Para lograr el más eficaz cumplimiento de los compromisos internacionales adquiridos por la Argentina, desde la firma del Tratado Antártico y su activa participación en el Sistema del Tratado Antártico, en 1990 se dictó el Decreto N° 2316 que establece la "Política Nacional Antártica", fijando los intereses de la República Argentina en el continente antártico en general y en el sector cuya soberanía reivindica en particular.

Información extraída del sitio oficial de la Secretaría del Tratado Antártico y Dirección Nacional de Antártico.

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